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lunes, 11 de julio de 2016

ARQUITECTURA RELIGIOSA EN HORMIGÓN I. LE CORBUSIER


ARQUITECTURA RELIGIOSA EN HORMIGÓN I.



Comenzamos una serie de artículos en los que realizar un recorrido a través de la historia de la arquitectura en hormigón, entendiendo esto como la que utiliza el hormigón visto en sus fachadas y no solo en su estructura interna, seleccionando autores y obras representativas en cada momento.  En esta primera entrega nos centraremos en Europa, y necesariamente en el siglo XX, cuando surgen las primeras construcciones en este material.



Enmarcados ya en espacio y tiempo, se hace necesario hablar del movimiento asociado a este material: el Brutalismo, estilo arquitectónico que surgió del Movimiento Moderno y que tuvo su auge entre las décadas de 1950 y 1970, y dentro del cual se enmarcan numerosas construcciones, iglesias muchas de ellas, con las que se reconstruyó europa después de la segunda guerra mundial. El término tiene su origen en el término francés béton brut, u 'hormigón crudo', un término usado por Le Corbusier. Un estilo arquitectónico que se asoció con las ideologías de utopías sociales, y en el que los edificios están formados normalmente por geometrías angulares repetitivas, y en los que permanecen las texturas de los moldes de madera que se emplearon para dar forma al material. Si bien se le asocia al uso del hormigón visto, no todos los edificios brutalistas están hechos de hormigón. Fue un crítico de arquitectura británico, Reyner Banham, quien adaptó el término y lo renombró como «brutalismo» (brutalism, en inglés), término que identificaba el estilo emergente.


Empezamos pues con la selección de arquitectos y obras religiosas siguiendo un criterio cronológico en su construcción.








LE CORBUSIER, 1887-1965

  
Para empezar esta relación lo haremos con uno de los más grandes arquitectos del siglo XX,  Charles Édouard Jeanneret-Gris, más conocido, a partir de los años veinte, como Le Corbusier. Suizo nacionalizado francés, fue un arquitecto y teórico de la arquitectura -siempre creyó que era necesario saber explicar sus obras-, escribió varios libros, en los que ejemplificaba sus ideas con proyectos propios. Fue un visionario que veía la posibilidad de cambiar el mundo a través de la arquitectura, y aunque este no lo cambiara, sí cambió la arquitectura, pues su influencia sobre la ésta fue enorme. Incluimos tres edificaciones religiosas suyas:


1.-  -Capilla de Notre Dame du Haut, (1950)  en Ronchamp -Francia-.


Imagen de  Cara Hyde-Basso en www.room-digital.com
Aunque en ella el hormigón visto se limita a la cubierta, la iglesia de Ronchamp no podía faltar en esta selección. Resulta paradójico que su obra más conocida sea precisamente aquella que menos responde a sus postulados arquitectónicos -al igual que Wright con su casa de la cascada-; alejada de las líneas rectas es una obra orgánica y de un fuerte carácter escultórico, frente a la estandarización que postulaba.



Imagen tomada de pepecabrera.com 
Los muros, que potencian ese carácter escultórico tienen diferentes gruesos -incluso alguno presenta una pronunciada inclinación-, están construidos con mampostería, si bien en algunos muros, llenos huecos de ventana fue necesario realizar armazones de hormigón para el contorno de los huecos. La cubierta de hormigón tiene la peculiaridad de que no descansa sobre los muros, pues estos no son portantes pero en su interior esconden las columnas que sustentan la cubierta- , hay 10 centímetros de separación entre este y los muros, quizás en su afán de abrir el espacio al exterior, uno de sus principios arquitectónicos –convencido de la novedad que suponía-.






Le Corbusier crea una estética moderna que trabaja el edificio como un verdadero objeto escultórico, situado en un montículo y visible desde todos sus lados -la localización e integración también era un aspecto importante de sus principios-.








          El estudio lumínico del interior realizado es otro aspecto notable de esta obra; las pequeñas y profundas ventanas de uno de sus muros que le da un grosor especial y variable con la única misión de poder dirigir la luz de forma directa desde el exterior, y su distinto tamaño hace que parezca un cielo estrellado; también la separación de paredes y techo hace que la luz penetre por esta y dote al interior de una ambientación mística al interior.


Imagen de Rory Hyde

        Esta franja de separación entre la cubierta y las paredes, el hecho de no ser muros portantes,  suponen una concesión de carácter plástico, algo que, junto con el carácter orgánico y escultórico,  aleja esta obra esta obra de los principios estructurales brutalistas y de la lógica constructiva de Le Corbusier.




2.- Convento Sainte Marie de la Tourette  (1960),  L'Arbresle, France

Si bien no es una iglesia, motivo de esta  selección, el convento de La Tourette es el último edificio de Le Corbusier en Europa, es considerado como el compendio de su programa arquitectónico, obra de tardío estilo modernista con el que se inicia en el denominado estilo Brutalista.


imagen de architectsandartisans.com
Imagen de Javier Calleja


          Fue construido para una comunidad de monjes claustrales intentando ser un mundo autónomo monástico: celdas individuales, biblioteca, refectorio, claustro -en la azotea-, iglesia y las aulas; todo el tiene forma de U. 

Imagen de Javier Callejas
        Diseñado de acuerdo a su principio Módulo -sistema de medidas creado por el en 1948- al igual que antes por Vitrubio, Da Vinci y Leon Battista Alberti-, en un intento por relacionar las medidas del hombre y la naturaleza de forma matemática mediante el número áureo, con la finalidad de servir como medida de base a las partes de cualquier construcción. De ahí que la altura del edificio no supere la de los árboles circundantes: todo a una escala antropométrica.

Imagen de urbarama


         La iglesia es un prisma de base rectangular de altas paredes, iluminado por una ventana vertical, y al que se asocia otro más cubículo más pequeño en el que tres grandes huecos redondos cenitales iluminan igualmente esa zona. También se proyecta la luz exterior al interior por la separación entre el techo/cubierta y la pared opuesta a ese ventanal.


Imagen de Javier Callejas
Imagen de Javier Callejas


Imagen de Javier Callejas

      Pero la rigidez conceptual empleada al aplicar el principio "modulor" en su concepción, tuvo como consecuencia problemas prácticos: mala acústica, problemas de mantenimiento frecuentes, grietas, aislamiento defectuoso y peligrosas instalaciones eléctricas, además de una decoración interior muy austera -Le Corbusier poco amigo de lo barroco apenas permitía concesiones en esto-.







3.- Iglesia de Saint-Pierre, 1960, en Firminy, (LoiraFrancia), 






          Proyectada por Le Corbusier en la década de los sesenta, es una obra póstuma menos conocida que la de Ronchamp, pero igualmente impactante con su diseño asimétrico en forma de pirámide/cono truncado sobre una base cuadrada.


            La construcción comenzó en 1971, seis años después de la muerte de Le Corbusier, con fondos privados de la Fundación Le Corbusier, tras un parón en su construcción, en 1995, fue declarada sitio histórico por el gobierno francés, por lo que las autoridades aceptaron financiar el proyecto, acabándose de construir en 2006 por su colaborador José Oubrerie.


            En el estudio lumínico interior recurre a recursos ya utilizados o avanzados en su anterior iglesia de Ronchamp; así, siguiendo la línea de la conjunción entre la base y el cono, abre unas pequeñas ventanas horizontales para introducir la luz exterior -antes era en la conjunción cubierta-paredes-; también en la fachada este aparecen varias pequeñas perforaciones en el muro que simulan una constelación de estrellas.




En cuanto a esta ambientación interior, en la obra de Le Corbusier hay que señalar la influencia del neoplasticismo de Mondrian, evidente en el uso de colores básicos -rojo, amarillo y azul- que utiliza para ventanas y aberturas -también es esta utiliza aberturas cenitales cilíndricas con estos colores- para iluminar el interior con tonos cálidos.




imagen de jbadusa.com






Próxima entrega: ARQUITECTURA RELIGIOSA EN HORMIGÓN II









Imágenes referenciadas y otros autores como Richard Weil, Rory Hyde, Javier Calleja, Thomas Moore, Pieter Morlion.
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                             Para más información sobre Le Corbusier :

Clásicos de la Arquitectura: Ronchamp / Le Corbusier